Devo está de vuelta. Y lo hace en grande, con nuevo disco: “Something for Everybody”. Volvieron los científicos demenciales de la new wave, con sus trajes retro-futuristas y sus sombreros con forma de domo, haciendo eso que los hizo grandes: rock electrónico tocado con nervio, post punk antes del punk, art rock con sentido y funcionalidad.

“Something for Everybody” es su primer trabajo de estudio en dos décadas. Devo se formó en 1972, sacó sus mejores discos a fines de los 70 y se despidió, eventualmente, con “Smooth Noodle Maps”, su último álbum, editado en 1990, sin contar un soundtrack para un video game (“Adventures of the Smart Patrol”, 1996) y un viejo registro en vivo (“Live”, 2005).

Durante todos esos años de ausencia, vale aclarar, los integrantes de Devo se mantuvieron bastante ocupados. Su vocalista y cofundador, Mark Mothersbaugh, suele componer y producir música para series de TV, videojuegos y cine (chequeen, si no, algunas de las bandas sonoras de las películas de Wes Anderson). Mark incluso participa en el show infantil Yo Gabba Gabba, donde dibuja cosas que luego cobran vida (es que, además de hacer música, pinta).

Su otro fundador, el bajista Gerald Casale, tuvo la astuta decisión de patentar el típico sombrerito de la banda (usualmente rojo, llamado por ellos “domo de energía”). ¿Y por qué fue una buena idea hacer de eso una marca registrada? Resulta que, en 2008, McDonald’s acababa de lanzar una línea de juguetes para su Cajita Feliz, para promocionar la serie American Idol. Y una de estos personajes, al que llamaban “New Wave Nigel”, tenía un aspecto bastante parecido al famoso look de Devo. Lo que nadie sabía, ni podía predecir, es que Devo iba a demandar a McDonald’s por violar derechos de imagen (usar su imagen sin permiso, bah).

Whip It (Video)

Cualquier fan de Devo lo sabe: los miembros de la banda siempre usan ese sombrero, tan popular a partir del video de “Whip It”. La figurita, además, tenía grandes anteojos oscuros y un traje naranja, elementos también característicos de la banda. ¿Qué dijo Casale al respecto? “Nadie nos preguntó nada. Además, odiamos a McDonald’s y odiamos a American Idol, así que estamos doblemente ofendidos.”

¿Quieren más declaraciones turbulentas? Lean lo que Mothersbaugh recordó hace poco: “La única vez en mi vida que fumé polvo de ángel fue por accidente, y fue en una cita doble con Andy Warhol y Michael Jackson. Todos fuimos al Studio 54, y la gente estaba pasándose drogas por todo el lugar. Michael Jackson justo había terminado de hacer la película ‘The Wiz’, y por entonces aún se parecía a Michael Jackson; tenía un peinado afro, y aún era negro. Él me pasó un canuto, y yo pensé: ‘bueno, OK, no tenemos marihuana en Ohio, así que voy a probar esto’”. Estos tipos sí que vivieron la vida loca.

Volvamos a la música. ¿Qué trae de nuevo este nuevo disco? Bastante, pero no mucho. Es decir: Devo sigue siendo Devo, y eso nadie quiere cambiarlo a esta altura. La novedad, en todo caso, pasa por la producción sonora (o mejor dicho: por la expansión sonora). Bases persistentes, guitarras entrecortadas y abundantes sintetizadores. Hay canciones que hasta llaman al baile, como las irresistibles “Fresh”, “Don’t Shoot (I’m a Man)” y, sobre todo, “March On”. Las temáticas tampoco varían demasiado, pero siguen sonando actuales: humor irónico, ciencia ficción llena de desperfectos y comentarios mordaces sobre la sociedad.

“Something for Everybody”, como lo indica su título, es un disco dedicado a los fans de la banda. Es más: Devo insistió tanto con este asunto que hasta realizó una encuesta en su sitio web para definir el tracklist del álbum. Algo así como “esto es lo que todos ustedes querían”. Justicia divina.

Copyright : VH1LA